sábado 25 de septiembre de 2010

SER y VER


¿Te has preguntado por qué llevas gafas? ¿O que te dicen tus ojos con cada síntoma de visión?
 Comprende la relación entre tu manera de SER y tu manera de VER
La visión no es tan sólo un proceso físico, es un proceso multidimensional, que afecta y es afectada a su vez por nuestros pensamientos, emociones, por nuestra personalidad. Cada síntoma de visión, se puede relacionar con un determinado modo de ser, con una personalidad. Todas las personas que padecen miopía tienen un rasgo de personalidad similar, así como los présbitas (vista cansada) reaccionan delante de determinadas situaciones de modo parecido y todos los que tienen astigmatismo viven sus vidas desde un mismo punto de vista.

El primero en afirmar que la visión se podía curar, cuando menos mejorar, fue un oftalmólogo norteamericano, el Dr William Bates, quién a principios del siglo pasado descubrió que la mayoría de problemas de refracción eran causados por el estrés... éste estrés, es captado por los músculos alrededor del ojo, deformándolo e impidiendo una correcta transmisión de la información al cerebro, que es en realidad el que VE, el que procesa y determina el color en función de su vibración. A partir de una serie de ejercicios de relajación ocular conseguía recuperar el tono óptimo de dicha musculatura y a su vez, la redondez del globo. Con ello conseguía que muchos de sus pacientes mejoraran su visión, incluso en algunos casos llegaban a curarla totalmente.
Sir Martin Brofman, en su libro Mejore su visión, nos propone dar un paso más. Si el estrés es el responsable de los principales problemas de visión, entonces, ¿qué causa el estrés? : las emociones, y no cualquier emoción, las hay de muy precisas, existe una determinada personalidad asociada a cada síntoma de visión.
Lo que vemos está muy influenciado, incluso determinado por aquello que creemos. Si creemos que la visión no se puede curar, esto es lo que crearemos. Nuestra visión es un mero reflejo de nuestro punto de vista de la realidad. Cuando nuestra mente empieza a ver más claro, nuestros ojos también. La visión y la mente son inseparables, para sanar hay que buscar en la mente
Si vivimos en un estado crónico de miedo o rabia, todas nuestras funciones sensoriales se contraen, por tanto, vivimos “limitados”.
Para clarificar la visión es necesario considerar nuevas ideas, abrirse a la posibilidad de experimentar aquello que funciona mejor para ti.
La visión es una metáfora del modo cómo vemos el mundo, muchos problemas visuales son el resultado de evitar mirar algún aspecto de nuestra vida.
El cuerpo, la mente, las emociones, la conducta y el entorno intervienen en la creación de dificultades visuales. El proceso empieza cuando nos desequilibramos. Cuando perdemos la armonía, nos “perdemos de vista”.
La causa suele ser un estrés emocional debido a una experiencia traumática.
Hemos sido educados para reprimir las emociones, en lugar de sentirlas y compartirlas. “Que la casa se queme, pero que el humo no salga por las ventanas”, frase grabada en mi memoria desde mi más temprana edad. Si ignoramos los sentimientos, estos deben buscar un modo de expresarse, una manifestación que normalmente suele ser nuestro cuerpo físico.
Para sanar la visión, es necesario trabajar desde los tres principales campos de actuación del ser humano. Desde el ámbito físico, haciendo ejercicios de Hatha Yoga para recuperar la elasticidad muscular y así permitir que el ojo recupere su redondez original. Desde un punto de vista mental, detectando los pensamientos o “programas” que impiden la recuperación de la visión y cambiarlos, es decir, reprogramarnos para ver mejor.
Desde el ámbito emocional, averiguaremos cual es ese pico de personalidad asociado a cada disfunción visual que nos impide VER claramente, que nos impide SER nosotros mismos y veremos como modificando el punto de vista, la percepción de aquello que vemos, podremos reducir dioptrías en incluso llegar a prescindir de gafas y lentillas.
LA MIOPIA
Wikipedia
La miopía, del griego myops formado por myein (entrecerrar los ojos) y ops (ojo), es el estado refractivo del ojo en el que el punto focal se forma anterior a la retina; inverso a la hipermetropía, en el que la imagen se forma por detrás de la retina. Es un exceso de potencia de los medios transparentes del ojo con respecto a su longitud, por lo que los rayos luminosos procedentes de objetos situados a cierta distancia del ojo convergen hacia un punto anterior a la retina. Está considerada una ametropía.
Una persona con miopía tiene dificultades para enfocar bien los objetos lejanos, lo que puede conducir también a dolores de cabeza, estrabismo, incomodidad visual e irritación del ojo.
La miopía es frecuente pero no es el problema visual más común en el mundo, ya que la mayoría de la población es hipermétrope. Esto ocurre aun en países de alta incidencia de miopía, como los Estados Unidos, donde aproximadamente el 25% de la población tiene
miopía. En países como Japón, Singapur y Taiwán, hasta una de cada tres personas adultas es miope.
La magnitud de la miopía se mide en dioptrías negativas, unidad de medida del sistema métrico decimal.
La miopía se corrige con lentes divergentes, ya sean gafas o lentes de contacto. En algunos casos puede utilizarse la cirugía, con lo que se consigue una cierta independencia de gafas y lentillas.
Personalidad asociada:
El miope ve bien de cerca, desenfocando las imágenes lejanas, necesita acercar las cosas para ver, metafóricamente tiende a encerrarse en su interior, lejos de un mundo que de algún modo “da miedo”, dando prioridad a sus deseos o pensamientos antes que a los de los demás.
Siempre pre-ocupado, más bien tímido, vive con el pensamiento en el futuro, con tensión, con tendencia a controlar todo (él dice que organiza) para sentirse seguro: La hora de salida de casa para llegar a tiempo al trabajo (sobretodo cuando llueve), como vestirse para una cena romántica, dónde ir las próximas vacaciones, cuando es el mejor momento para hacer la reserva….etc, etc, etc… el problema no es la organización, sino que ¡sigue pensando en ello a todas horas!
Usa las gafas a modo de protección, sin ellas se siente desnudo, seguramente le resultaría más cómodo permanecer en público sin pantalones que sin gafas. Conozco miopes que lo primero que hacen al levantarse es ponerse las gafas y lo último que hacen por la noche al acostarse es quitárselas, hacen absolutamente TODO con las gafas puestas, toman la ducha, escuchan música, leen, toman el sol, cocinan, planchan…
El estado emocional del miope es la inseguridad y el miedo al futuro, es por ello que suele aparecer en edades tempranas cuando la personalidad no está todavía definida y el niño no tiene recursos suficientes, coincidiendo con la llegada de un hermanito, o con el ir a la escuela por vez primera, o un traslado de casa, cualquier situación que el niño perciba que le genere inseguridad.
Eso no significa que todas las personas con inseguridades, generen una miopía, pero sí que todas las personas que padecen miopía, comparten en menor o mayor medida este rasgo de carácter. Si tú, miope, no te reconoces, puede que pertenezcas al otro grupo de personalidad, al que se muestra alegre y totalmente extrovertido, siempre contando chistes, hablando mucho pero no de cosas personales, metiéndote con los demás, el objetivo es el mismo: mantener el mundo a distancia, mientras hablas y haces broma, no permites que nadie se acerque, ¡no dejas espacio!
Me gusta bromear, imaginando cómo transcurre una primera cita entre un chico miope que se decide ¡por fin! a invitar a cenar a una chica que le gusta, si para colmo ella es también miope, la situación puede resultar ser de lo más divertido (o estresante para quién la vive). Decidirse a invitarla, le habrá costado lo suyo, luego habrá tenido que decidir el restaurante adecuado, ni demasiado caro para no impresionar a la chica ni demasiado barato para que no crea que no le importa, tal vez haya escogido incluso un menú. Llegado el gran momento, ya con la carta de vinos en las manos, estará pensando… le diré que me gusta en los postres? O mejor después cuando tomemos una copa? O cuando la acompañe a casa? O mejor no se lo digo hasta la próxima cita…. Pero si no se lo digo hoy, igual piensa que no me interesa… mientras, el tiempo pasa, el camarero ha tomado ya nota , y él con el suculento plato delante de sus narices… continúa pensando… ¿le estará gustando la cena? ¿Habré acertado con el restaurante?... etc, etc, etc… Si la chica es también miope, antes no habrá decidido que vestido ponerse, como reaccionar cuando o si él “pasa a la acción”… no quiero extenderme con los detalles, ¡dejo que la imaginación haga el resto!
La conclusión de esta historia es que ninguno de los dos se ha permitido disfrutar de lo que podría haber sido una maravillosa cena, los dos con el pensamiento en el futuro, se han pedido un montón de detalles de ese maravilloso presente , único espacio y momento en que existe la VISION CLARA.
Para salir del estado de miopía, desde el punto de vista de la emoción/personalidad, es importante por un lado, traer los pensamientos al presente, en el AHORA, ahí dónde el miedo y la preocupación, ¡no existen! Cuanto más fijemos nuestra consciencia en el momento presente, más fácil será evitar que nuestros pensamientos se proyecten hacia el futuro.
Por otro lado, es necesario “salir” de nuestro escondite, del bunker en el que nos atrincheramos (las gafas) y ser capaces de vernos a través de los ojos de los demás… ¡somos maravillosos! Ello nos permitirá compensar esa timidez, reforzando nuestra autoestima, adoptando nuevos “programas” que nos permitan crear un futuro positivo en el que veamos claro ¡dentro y fuera!
Los ojos son el espejo del alma ¡un reflejo de ti!
ARTICULO PUBLICADO EN UNIVERSO HOLISTICO
ENERO 2010
Carme Llimargas

2 comentarios. Publique el suyo aquí:

  1. Que bonita reflexión y metáfora entre la forma en que vivimos y nuestra vista, me he sentido muy identificada como miope que soy desde los 14 años cuando empecé el instituto, mi salida a un mundo nuevo y amenazante. Hace mucho tiempo que estoy convencida de que puedo curar mi miopía, se que llegará el momento y seguro que tú estarás cerca, espero que nos conozcamos pronto.

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  2. Gracias por tus comentarios Carmen... Empieza por darte cuenta de que la mipía no es "tuya"... es "la" miopía que estás sufriendo en estos momentos. Nadie quiere desprenderse de algo que es "suyo"!! Las palabras son energía, y con ellas también creamos nuestra vida...enviamos información a nuestro cerebro para "crear" determindos programas...¡Un abrazo y mucha luz para tus ojos!

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